Ansiedad
Nuevos horarios de verano
El nuevo horario de verano implica la sencilla operación de adelantar 60 minutos las manecillas del reloj pero hay personas que no se recuperan.
Tener que estar fuera de la cama una hora antes, trae desajustados muchos ritmos biológicos. No a todos les pasa, pero quienes aún no se pueden adaptar se quejan de alteraciones del sueño, cansancio, depresión, mal humor y somnolencia.
Lo que sucede es que cada persona regula muchas de sus funciones mediante los llamados ritmos circadianos (del latín "circadies": alrededor de un día), que controlan la actividad sueño vigilia.
Así, el organismo trabaja según su reloj biológico, que se manifiesta de distinta forma según dos tipos de personalidades.
Manuel Díaz, director del Centro de Estudios sobre Alteraciones del Sueño, dice que por un lado están los "pájaros madrugadores", personas que se desarrollan más por la mañana, en la tarde su actividad disminuye, y se duermen temprano para despertarse en las primeras horas de la mañana.
"Están también los 'búhos', con poca energía matutina, se acuestan muy noche y batallan para levantarse, pero después de las 3 ó 4 de la tarde empiezan a desplegar toda su energía y creatividad " comenta Díaz.
César Lozano, especialista en Metabolismo , indica que está demostrada la correlación entre la inducción al sueño y la secreción de la hormona melatonina, producida en el cerebro por la glándula pineal cuando llega la tarde.
"Al amanecer comienza a disminuir la producción de melatonina y aumenta la de serotonina, hormona que regula el estado de vigilia. Si dormimos más tarde y nos tenemos que levantar más temprano alteramos nuestro ciclo circadiano. Cuando nos levantemos nos sentiremos más aturdidos que de costumbre".
Fuente: monografías.com